lunes, 11 de noviembre de 2013

sobre La semilla del mal (31610)

Ayer escuché hablar a un matrimonio inquieto: el marido decía que 
había oído que las semillas de manzana contienen cianuro que,
 incluso en pequeñas cantidades, es letal.


¡Alegría, Alegría!

Y, es verdad, el cianuro es muy letal
Actúa en el cuerpo humano bloqueando la capacidad de los glóbulos rojos de transportar oxígeno, provocando cianosis (del griego cyan, azul, que es del color que adopta la piel cuando las células no reciben oxígeno) 
y, por supuesto, la muerte. 

Una vez administrado el tóxico, la única cura efectiva es el tratamiento con hidroxocobalamina, un compuesto que reacciona con el cianuro y lo convierte en cianocobalamina, una sustancia inofensiva para los humanos que puede ser expulsada en la orina. 

Investigando un poco en internet hemos encontrado que, efectivamente, las semillas de manzana contienen amigladina, un compuesto de cianuro y glucosa que se descompone en cianuro de hidrógeno (HCN), pero los datos sobre su toxicidad son tan variados que hemos preferido calcularlo nosotros mismos.

No se sabe mucho sobre el rango de cantidades exacto de cianuro de hidrógeno que resulta fatal pero, de los casos registrados (sobretodo en suicidios), se estima que se necesitan entre 50 y 90 mg para matar a un ser humano. 

Es una cantidad muy pequeña, lo que demuestra su toxicidad, pero hay que tener en cuenta que cada gramo de semillas de manzana contiene sólo unos 0.6 mg de HCN.

Haciendo la cuenta de la vieja, podemos deducir que se necesitan entre 84
 y 150 gramos de semillas de manzana para matar a una persona.

¿Pero a cuantas semillas equivale eso?

Cada semilla pesa unos 70 mg. Es decir, 0.07 g. 

Así que no tenemos excusa para comer fruta, porque para recibir la cantidad fatal de cianuro tendrías que ingerir  entre 1200 y 2143 semillas de manzana.

Las manzanas comerciales contienen entre 5 y 12 semillas, así que asumimos 8 semillas de media por manzana. Por tanto, la muerte está en el rango de entre 150 y 268 manzanas ingeridas.


En la imagen, 150 manzanas.
 Volumen estimado del 
estómago de blancanieves: 15 ml.

Pero el cuerpo humano tiene la capacidad de eliminar cianuro en dosis muy pequeñas así que, si su intención es morir, alguien tendría que comerse esa cantidad de manzanas a un ritmo mayor del que su cuerpo es capaz de expulsar la toxina.

 A 150 gramos por manzana, eso son entre 22.5 y 40.2 kg de manzanas entre dos visitas al baño.

Si la perspectiva no resulta ya suficientemente absurda, ahí va otro dato tranquilizador: el empacho te matará antes que el cianuro.

Así que ya saben, si ven a alguien saliendo del supermercado con más de 22.5 kg de manzanas, estáis frente a un asesino o un sidrero.

Se nos olvidó comentarlo en su día, pero la naturaleza es sabia:
 las semillas han evolucionado para pasar a través de nuestros sistemas digestivos sin ser digeridas y emerger de nuevo al mundo rodeadas de abono. 

Como nuestros estómagos no son capaces de disolver la gruesa capa de celulosa que recubre la semilla, el cianuro que contiene no se libera y no hace daño alguno a nuestro organismo.

Para envenenarnos con semillas de manzana, tendríamos que triturarlas antes de comérnoslas (no vemos razón por la que alguien querría hacer eso).