La verdá, la verdá ... me quitó mis PITUS (caramelos)
Y yo estaba ya a punto de pegarle cuatro gritos cuando el colectivo pasó frente a una iglesia
y lo vi persignarse.
y lo vi persignarse.
Buen muchacho después de todo, me dije.
Quizás no lo esté haciendo a propósito, quizás no se dio cuenta que eran míos.
Quizás no lo esté haciendo a propósito, quizás no se dio cuenta que eran míos.
Traté de comerlos todos porqué una cosa es justificar y
otra muy distinta es dejarse quitar los PITUS,
pero cada vez mi boca se llenaba más y no había forma.
otra muy distinta es dejarse quitar los PITUS,
pero cada vez mi boca se llenaba más y no había forma.
Mis apuros sólo sirvieron para que él meta la mano en mi bolsa y me quite más PITUS.
Yo me movía nerviosa. El también.
Pasamos frente a una iglesia pero ni se dio cuenta y se llevó la mano a la cara sólo
para secarse el sudor.
Yo lo empecé a mirar de reojo haciéndome la disimulada,
no fuera a creer que le estaba dando permiso.
para secarse el sudor.
Yo lo empecé a mirar de reojo haciéndome la disimulada,
no fuera a creer que le estaba dando permiso.
Imposible correrme y eso que me sacudía.
Decidí entonces tomarme la revancha y a mi vez le planté un aplauso de cara.
Decidí entonces tomarme la revancha y a mi vez le planté un aplauso de cara.
Pocas lugares atrás después lo vi,
llorando con su mamá,
la cual le quitaba los últimos PITUS,
para comérselos ella.
llorando con su mamá,
la cual le quitaba los últimos PITUS,
para comérselos ella.
Miré a mi papilo y le dije…
Parecía cariñoso y muy divertido… pero se comió mis PITUS.
Parecía cariñoso y muy divertido… pero se comió mis PITUS.
adolfocanals@educ.ar

No hay comentarios:
Publicar un comentario