
Elisa...Isabel Allende, coterranea tuya, escribió hace años un divertido libro llamado Afrodita, en el que incluía además de cuentos, recetas afrodisiacas...
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Elisa de los sentires...
Elisa de los sentires...
¡Saturada de afrodisiacos: chocolate, nueces, café, licor y huevos!
Ingredientes:
4 galletas o bizcochos secos, molidas
2 huevos
1 barrita de chocolate amargo (75 gr)
2 cucharadas de nueces molidas
2 cucharadas de azúcar
2 cucharadas de mantequilla
1/2 tacita de café negro concentrado
1 cucharada de coñac
4 galletas o bizcochos secos, molidas
2 huevos
1 barrita de chocolate amargo (75 gr)
2 cucharadas de nueces molidas
2 cucharadas de azúcar
2 cucharadas de mantequilla
1/2 tacita de café negro concentrado
1 cucharada de coñac
Preparación
Parta el chocolate y derrítalo en cacerola de doble fondo con 2 cucharadas de agua. Agregue el azúcar y la mantequilla. Bata bien agregando las yemas una a una. cocine 5minutos y retire. Bata las claras firmes e incorpórelas al chocolate, junto con las nueces. Agregue suavemente el café, el coñac y las galletas. Coloque en dos copas anchas y decore con crema chantilly.
Parta el chocolate y derrítalo en cacerola de doble fondo con 2 cucharadas de agua. Agregue el azúcar y la mantequilla. Bata bien agregando las yemas una a una. cocine 5minutos y retire. Bata las claras firmes e incorpórelas al chocolate, junto con las nueces. Agregue suavemente el café, el coñac y las galletas. Coloque en dos copas anchas y decore con crema chantilly.
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Muy importante: rodead las copas de un entorno cálido, una música sugerente, una luz ténue, ideal la de unas velas, a falta de flores frescas quemad un palito de incienso, y después... un beso:
Muy importante: rodead las copas de un entorno cálido, una música sugerente, una luz ténue, ideal la de unas velas, a falta de flores frescas quemad un palito de incienso, y después... un beso:
El beso debe ser sonoro. Su sonido, ligero y prolongado, se eleva entre la lengua y el borde húmedo del paladar, producido por el movimiento de la lengua en la boca y el desplazamiento de la saliva provocado por la succión.
El jardín perfumado
Dame mil besos, luego cien, después otros mil, luego cien más, luego mil, después cien; por fin, cuando hayamos sumado muchos miles, embrollaremos la cuenta para no saberla y para que ningún envidioso nos pueda echar mal de ojo cuando sepa que nos hemos dado tantos besos.
Roma clásica, Carta de amor de Catulo a Lesbia
Roma clásica, Carta de amor de Catulo a Lesbia
Su aliento es como miel aromatizada con clavo de olor;
Su boca, deliciosa como un mango maduro.
Besar su piel es como probar el loto.
La cavidad de su ombligo oculta acopio de especias.
Qué placeres yacen después, la lengua lo sabe,
pero no puede decirlo.
Srngarakarika, Kumaradadatta (s.XII)
¡Bon apetit!!!
adolfocanals@educ.ar
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