
Ilustración: Nicoletta Ceccoli
" Sentada en la terraza de mi jardín, en ésta tibia noche de primavera, donde el silencio es grande, la quietud inmensa, y un aroma a fresias me llega desde el rincón de la jardinera...
Hago un recuento necesario y desisivo. Cambios se vienen. Estructuras fabricadas con los años y arraigadas en mí, deben ser derribadas. Nuevas construcciones deben erguirse fuertes, compactas, sólidas...Algo nuevo va naciendo, va brotando, va retomando caminos perdidos u olvidados. Cambios profundos que se venían anunciando hace tiempo y que es hora de comenzarlos.
Miro con extrañeza el cielo estrellado y no sé...veo más estrellas que de costumbre, debe ser que estoy "viendo" y no mirando (vaya que hay diferencia !!! ). Recuerdo frases tuyas que me has repetido miles de veces en esos días grises que todos tenemos y reafirmo mi convicción de los grandes cambios.
Es difícil, no será fácil, será un camino lento y muchas veces tortuoso pero así debe ser. Las esperas han terminado. Solo sirven los presentes. El pasado ya no existe, el futuro, tampoco. Sólo el presente, el instante, el segundo, la fracción de segundo...solo eso ES...lo demás no es nada.
Me tomo un café, sigo en mi jardín. Recuento de una vida pasan por mí. He decidido que nada quede... Ahora: todo nuevo. Pensamientos. Reacciones. Sentires. Acciones.
Después de dos días de un viaje a mi interior más profundo me he dado cuenta que solo cuento YO.
Y me siento feliz de haber tomado la decisión de derribar años de vivencias ...a no buscar, a no insistir, a no intentar, a no creer (lo que es obvio), a no perseguir, a no pedir, a no ser como una gota de agua transparente y cristalina.
De nada me ha servido de todo eso. Ahora estoy como siempre debí estar: en mi jardín, con mis fresias perfumadas, mi café caliente y mi gran compañía (que nunca falla)...
"YO MISMA " ... Elisa.
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