Y cuando descendieron
los ángeles
a la vasta llanura
envueltos en capas de luna
y encontraron a los hombres y a las bestias
enzarzados en su lucha
y vieron bajo el toldo de la aurora
a la hermosa princesa de la muerte
sumida en un baño de oro
Quisieron que el olvido gobernara la tierra
que del dolor no permaneciera
sino una leve huella engullida por la marea
que la luz iluminara la última tiniebla
Pero en las catacumbas
donde se forja el destino
cavernas húmedas
de plantas y racimos de arena
no fue acogida la plegaria
por el cónclave de la tierra
Se creó el sol
para que secara las lágrimas
y un inmenso lago reflejaría
la remota imagen del cielo
que un día murió para los vivos
Es la rueda
éxtasis y también profunda pena
lluvia de llanto y caliente risa
frío cuchillo en el pecho
Y los ángeles ascendieron
de la vasta llanura
y para siempre se encerraron
en la celda de las nubes
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