miércoles, 15 de octubre de 2008

o quizás no ...

Rayando el sol...

ella se baja del coche.

Y se da la vuelta,

pues quiere mirarle por última vez.

Sus miradas se reconocen de nuevo....

y él le susurra: "te tengo atrapada,

entre mi piel y mi alma",

mientras la canción

se despide de ellos.

El la ve marchar.

Sabe que es un cobarde.

Sabe que pagará por ello.

Y maldice al tiempo,

ese gran manipulador,

porque no le permitió conocerla primero.

Le maldice

por haber llegado demasiado tarde.

El sol, ajeno, o quizás no,

le acaricia con sus rayos.

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