
La distancia se acorta y descuento los días.
Alisto mi equipaje donde solo hay lugar para lo necesario,
hay demasiadas cosas que resultan prescindibles.
Las ganas de partir se acentúan en el tiempo,
y se confunden con tantos otros lugares
que hoy dejaría sin contemplar regreso.
Preparo este viaje que,
simbólicamente, parece ser tan variado y distinto.
Me ahorraré algunas despedidas,
no todas son esenciales
y no todas las personas acostumbran a hacerlo.
Me acompaño de mis ganas, mis deseos, mi felicidad.
Cada día estoy a punto de partir.
"...y sigo quemando calendarios,
y sigo dando vuelta en un reloj..."
No hay comentarios:
Publicar un comentario