martes, 2 de junio de 2009

Big Bang & Estadísticas

Del Big-Bang a la Estadística, 

una búsqueda de significados


Todo empezó con una gran explosión llamada “Big-Bang” (parece haber consenso en la comunidad científica en datar ese momento hace aproximadamente 15000 millones de años[1]).

 A partir de este suceso físico se conformaron multitud de astros, entorno a estos una infinidad de materia que en ocasiones denominamos planetas, otras veces satélites, polvo cósmico… 

Así la tierra pudo conformarse como resultado del desgarro de cualquier otro cuerpo celeste, hace unos 4600 millones de años. 

Originalmente no era más que una esfera ardiente, cuando esta amalgama de magma fue perdiendo temperatura permitió la formación de las primeras rocas…Posteriormente en un entorno acuático se conformó la vida, primero en elementos muy simples unicelulares, después más complejos multicelulares, organismos, vegetales, primeros organismos animales… así hasta que hace aproximadamente un millon y medio de años se desarrollan los primeros Homínidos.

De no haber sido por el cerebro, los seres humanos (al igual que otras especies) no habríamos sobrevivido en la dura lucha por la supervivencia, este es un órgano complejo, cuya función primaria es organizar y regular los procesos del organismo, así como las respuestas del conjunto de éste a los estímulos del exterior.

¿Pero de ser así, por qué el ser humano se preocupa de qué diablos quiere votar en las elecciones, o qué producto quiere comprar, o cuántos fondos se necesitan para…?

Pues precisamente porque el ser humano ha desarrollado una cualidad añadida, capacidad abstracta significante.

 En su proceso de adaptación comenzó a utilizar herramientas, y no sélo esto, también aprendió a aprehender, esto es a innovar, imitar, asimilar y utilizar lo aprendido. 

Simultáneamente los homínidos fueron perfeccionando sus medios para comunicarse, hasta llegar al lenguaje. 

Ahora bien, todos estos avances sufren un proceso de acumulación y selección natural, grabándose biológicamente como cambios en la forma y estructura del cerebro neomamífero[2] (corteza cerebral) y en el genoma, que permite mayor capacidad para desarrollar figuras abstractas, tales como los símbolos.

El humano es “Ser Humano”, porque necesita y ha desarrollado la capacidad de dar significado, para poder entender, predecir, planificar, explicar. 

Gracias a esta cualidad (entre otras) el ser humano ha sobrevivido, y ha podido crear una cabaña, un artilugio, las ciencias… 

Esto es precisamente lo que intenta la estadística (al igual que otros métodos de investigación) conocer el significado que los individuos dan a las cosas, sus valoraciones, sus percepciones, inquietudes, motivaciones, en definitiva conocer el significado social a partir de los múltiples significados individuales. 

Además de esto, todo pueblo, emperador, rey… a lo largo de la historia de la humanidad se ha preocupado también (desde una rudimentaria estadística contable a la moderna estadística) por conocer hechos sociales, económicos, demográficos. 

De esta forma la estadística grosso modo nos permite a partir de datos, obtener los significados correctos para un determinado tipo de interpretación de la realidad.

Esto pasa por conocer cuánto grano queda para toda la temporada, cuántos soldados hay par ir a la guerra, o quién tiene más posibilidades de gobernar… 

La estadística por tanto es aquella disciplina que se encarga del manejo de datos empíricos para extraer de estos, mediante procesos matemáticos, información comprensible y útil.

Ahora bien la obtención de datos ni es inocente ni susceptible de errores; omisiones y manipulaciones, directas indirectas, voluntarias o no, “garbage in garbage out”.

 Toda investigación es susceptible de sufrir cualquiera de estos efectos durante sus fases. 

La naturaleza de los datos en ciencias sociales, dada la identificación entre el objeto y el sujeto de conocimiento, necesita exigentes criterios de fiabilidad, validez y representatitividad.

La estadística, puede ser dividida en tres grandes segmentos, a saber, la estadística descriptiva, que permite resumir grandes cantidades de datos y hacerlos más asequibles mediante medias, porcentajes, gráficos, etc. 

En segundo lugar, la estadística inferencial, nos permite a partir de una muestra relativamente pequeña conocer con un alto grado de probabilidad información relativa al resto de la población y finalmente, la estadística también nos permite relacionar variables, que aporta una mayor cantidad de información, necesaria para poder realizar un buen análisis y extraer conclusiones adecuadas a los fines de la investigación.

Como hemos visto la estadística es una herramienta que nos permite obtener significados, conocer realidades con un gran porcentaje de acierto. 

Eso es precisamente lo que hace cualquier ser humano en su día a día, continuamente percibimos muestras de la realidad, las procesamos, calculamos, inferimos probabilidades y adoptamos una u otra postura, (que puede ir desde saltarnos un semáforo en función de la distancia y nuestra capacidad, o extraer una conclusión sobre un tema…) 

Somos seres significantes, que otorgamos significados a cosas que de otra forma no lo tendrían, y lógicamente, a pesar del pensamiento positivista más cándido, nuestra realidad, o la realidad aportada por este proceder no es ni más ni menos que un tipo de realidad, en tanto en cuanto es un resultado de una atribución de significado. 

Sin embargo ha de haber algo más, pues sino no sería de gran utilidad, ya que una pintura abstracta es en si un “contenedor” de significado, pero no nos sirve para predecir o proyectar datos, así la estadística ha depurado sus técnicas y formas, para obtener no solo un significado sino un significado coherente con los hechos, siempre, con un error estimado.

Del Big-Bang a la estadística media nuestro cerebro y un afán desaforado por conocer nuestro entorno, por saber nuestras posibilidades y en definitiva por entender el cosmos físico y social. 

Esto no sería posible si el ser humano no atribuyera significados y la estadística es una de técnica desarrollada precisamente para esto, ya que nos permite conocer significados y dar respuestas a nuestras inquietudes y necesidades.

NOTAS

[1] Minondo Vilas, L.(2004) “El tiempo en geología”,  Universidad Complutense. pp11. Toda datación es un mero consenso para poder establecer vectores en el trazado temporal, que nos permita comprender, explicarnos, dar significado a un proceso que de otra manera nos sería inaccesible. Sin embargo en astronomía, en geología, al igual que en otras disciplinas la propia medida el “Tiempo”, parece perder sentido y rigidez.
[2] Rathey, J. (2002) “El cerebro: manual de instrucciones”,  Arena Abierta. Pp19. A partir del modelo de “cerebro trino” (Paul MacLean 1967) explica las diferentes funciones de las diversas fracciones cerebrales, desde la amígdala, el sistema límbico, y finalmente el cerebelo y la corteza cerebral.

(Fuente: S. Christian Orgaz Alonso)

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