Está visto que la esclavitud, aunque disfrazada,
hoy en día sigue existiendo,
por eso hoy quería mostraros estas fotografías,
son de una mina de oro a cielo abierto en Kobu,
una población situada en la parte nororiental
Como podemos ver, aquí tampoco existe la maquinaria,
ni la Prevención de Riesgos Laborales, ni el Estatuto de los Trabajadores,
ni Cristo que lo fundó.
Aquí sólo existe la fuerza. Nada más.
El mineral que se extrae del fondo de la mina es transportado
en capazos por una cadena humana hasta el exterior y,
una vez vertido su contenido, el capazo es arrojado de nuevo
hasta el fondo para ser llenado de nuevo,
dispuesto a pasar por las mismas manos una y otra vez...










aquiestuveayer
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