
Un experimento poco usual ha confirmado que las
hormigas del desierto del Sáhara (Cataglyphis)
emplean una especie de “podómetro” interno
(aparato que mide pasos, del griego podo, pie, y metro, medida)
para calcular exactamente las distancias que recorren,
Los investigadores ya sabían que las hormigas utilizan las señales luminosas
del cielo para orientarse y poder regresar a casa después de un día de duro trabajo, pero hasta ahora su método para calcular la distancia era un misterio.
Para resolverlo, Matthias Wittlinger y sus colegas suizos estudiaron
qué le pasaba a las hormigas si alteraban sus patas.
A algunas les adjudicaron unas especies de zancos,
mientras a otras se les acortaron las patas mediante un proceso amputación.
Esto permitió comprobar que mientras estas últimas se detenían antes
de alcanzar su objetivo, convencidas por el recuento de sus pasos de haber llegado, las calzadas con zancos pasaban de largo por delante de sus nidos
y recorrían mayores distancias.
Eso sí, el trastorno duraba sólo un tiempo, ya que una vez se habituaban
a sus nuevas extremidades sus cálculos de distancias se volvían de nuevo precisos. Y es que los “cuentazancadas” de estos insectos sociales
no tienen nada que envidiar a nuestros más sofisticados cuentakilómetros.
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