miércoles, 20 de abril de 2011

Con los ojos cerrados...



A la una, mi aceituna
A las dos, mi reloj
A las tres, mi café
...

Me gustaría que leyeras este cuento con los ojos cerrados. 

Porque así es como mejor se ven nuestras cosas.

 Cuando los cierras siempre hay tonos de luz que pasan por nuestros ojos.
 
Esa luz es la que ilumina nuestra imaginación. 

Ahí dentro hay una Valija  enorme dónde metemos
 todo lo que nos pasa. 

Y lo que nos gustaría que nos pasara. 

Como si fuera la Galera de un mago, sacamos los cuentos 
y los dibujos que plasmamos en el papel. 

 Algunas veces los cuentos nos salen mejor,
 otras peor. 

Pero siempre los contamos. 

Y para eso hay que leer, y hay que vivir.

 Intenta vivir de todo, para tener la valija tan gorda,
 que las letras te salgan como la espuma en una bañera.

Ya verás como lo consigues.


No hay comentarios: