Son días extraños cuando observas la luz del sol
derramada sobre las calles de la ciudad.
Me recuerdan a aquellas sesiones de falsa búsqueda espiritual
que no llegaron a ninguna parte.
Mi mirada sigue perdida en el vacío,
mientras recuerdo aquella edad,
la de despegarme de lo que es la familia, y no antes.
Comencé a volar alto, soñando horizontes que traspasar.
Comencé a volar alto, soñando horizontes que traspasar.
Mis diarios se pierden en número,
tales son las aventuras que he vivido.
De tinta he manchado cuadernos y cuadernos,
intentando explicar todo lo que en el corazón se siente.
¿Volaba para huir o para soñar?
¿Volaba para huir o para soñar?
Que hablen mis testigos,
ellos podrán decir cuánto hablaba mi mirada.
Era agradable sentir el peso de mil historias
sobre mis hombros.
Un libro con lleno de carátulas nuevas,
la vía para la abstracción
Confía en tu corazón sobre todas las cosas,
Confía en tu corazón sobre todas las cosas,
y apóyate en tu propio entendimiento.

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