miércoles, 27 de abril de 2011

La sombra del muerto...


El inspector Dorio observó el cadáver del viejo con un gesto
 de contrariedad. 

Luego depositó su impermeable mojado sobre el único sillón 
que había en la habitación y comenzó a caminar en redondo, 
como si a través de esa operación pudiera entrever
 la solución del dilema.


- ¿Qué le sugiere el cadáver cabo Varela?
- preguntó con aires profesorales.

El cabo distrajo algunos segundos rascándose el mentón, 
y luego emitió el juicio exigido por su jefe.

- Noté que el cuerpo no tiene sombra, señor.

El inspector Dorio quedó estupefacto. 

Lo que él tenía en mente era una observación de rutina de lo más estúpida; y lo era mucho más puesta frente a aquella revelación.

- Usted siempre me sale con un martes trece cabo, 
no sé para qué le sigo preguntando- 
protestó al tiempo que incluía el detalle
 en su vetusta libreta negra.

Una hora más tarde, exhaustos y sin respuestas, 
los dos policías abandonaron la escena en silencio.


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