
Frente a la puerta de la habitación 405 María y Luis se reconocieron tras muchos años sin verse.
-- ¿Tú no ibas a los Maristas?
-- Sí... Eh, sí, te recuerdo.No pudieron permitirse una conversación muy larga.
-- ¿Tú no ibas a los Maristas?
-- Sí... Eh, sí, te recuerdo.No pudieron permitirse una conversación muy larga.
Lo justo para traer al presente un par de recuerdos de infancia,
el nombre de dos o tres compañeros y un cumplidor "me alegro de verte".
Después, la doctora Torres continuó la ronda de visitas a sus pacientes del ala de Neurocirugía
Después, la doctora Torres continuó la ronda de visitas a sus pacientes del ala de Neurocirugía
y Luis volvió a poner en marcha la enceradora para sacarle brillo al suelo.