
Las letras de las revistas del corazón intentaban abrirse paso orgullosas
de su papel couché.
A su lado las letras alojadas en los diarios de color salmón reclamaban un mayor protagonismo: nosotras somos las que estamos de actualidad,
repetían ufanas sin saber que serían las primeras en arder.
Las letras de los diarios deportivos seguían discutiendo a su bola,
sabedoras de ser las reinas, de ser las más leídas del montón.
Las letras de derechas disfrutaban revolcándose en su propia mierda salpicando a todo el abecedario, algunas -las más derechas-
esperaban dar el salto a la tdt.
Las letras de izquierdas buscaban desorientadas una
vía de escape para poder sobrevivir.
Tan solo las letras de los diarios médicos eran conscientes
del cáncer que sufre el papel.
fartucosdemirarsinver