jueves, 20 de agosto de 2015

Sureando...


Una mujer no espera sino mis manos
y quisiéramos adulterar el tiempo
yo también espero sus manos
cuando la soledad nos transcurra y nos tire de un hilo
nos iremos deshilachando como pulóveres viejos
más de esa antigua lana
surgirá un diseño más perfecto que la luna
más hermoso que un sueño
veamos 
mientras tanto 
la manera menos traumática 
de sobrevivir al invierno.
el amor anota en su libreta de haberes nuestros apellidos.
duerme tranquila pequeñita: 
nos tiene en espera.